LITURGIA POLÍTICA: ¿VA LAYDA O RENATO?

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LITURGIA POLÍTICA: ¿VA LAYDA O RENATO?

PINTO MI RAYA

27/09/2020

Por Roger E. Cornelio Sosa

Si. Son tiempos de salir, no de guardar. Son momentos de ser forenses en política. Todo detalle vale: hora, día, gesto, mueca, lenguaje corporal, sede y palabra. Hay que escudriñar con lupa y ceño fruncido. Ayer era evidente la línea; hoy son mensajes cifrados, parábolas, mentir con la verdad y enviar señales cruzadas. Entramos al tercer decenio del tercer milenio.

Son otros tiempos. Nada igual que antes. Hemos avanzado mucho en política, pero poco en democracia. Dos pasos pa’delante y tres pa’trás. Pero ahí seguimos. Todo es enseñanza-aprendizaje. No hay tiempo perdido. Ayer como hoy, la lucha es por el Poder. Estrategias cambian, objetivos no. La retórica, el discurso de antes, insufrible en épocas actuales. Caerían en ridículo.

No entraremos al ocioso mundo de las trampas. Nada que no se haya dicho ya, como la compra de voluntades. Nada con la retahíla de trampas para burlar la legalidad, ni del método para corromper cuidadores de casillas; o de sobornar a quienes deciden posiciones. Ratón loco, urna embarazada, actas duplicadas… anécdotas para la prehistoria. Tiempos que no volverán.

Hoy son amarres cupulares. Arriba, donde no respira el ciudadano común como usted y yo. Allá se decide vida y destinos. Pragmatismo le llaman. Ideologías y pueblo son entelequias. Abstracto todo, menos ellos y sus intereses. El PODER es el fin, manipulación popular el medio. Rara democracia en México. Sofisticado sistema único en el mundo. Como México no hay dos.

AMLO ES LA CLAVE; “LO QUE DIGA MI DEDITO”
El partido Morena, probado está, lleva delantera en las encuestas. Visto está, también, que no es por ser el mejor partido, sino porque es el partido del presidente. AMLO ha perdido popularidad, pero mantiene intocable la aquiescencia que el pueblo –ésta entelequia- le ha conferido. Llega el momento de las definiciones: “Lo que diga mi dedito”. Viene pronto. ¡El momento es ahora!

Hábil y juguetón. Burlón sarcástico. Irónico despiadado. Cínico simpático. Imprudente a más. Así es él… y no va a cambiar. Por eso Morena, sus directivos, militantes, diputados, senadores, simpatizantes y hasta los “solovino” o “mascotas” -como él les llama-, no saben para dónde sopla el viento. Están confundidos, huérfanos de certidumbre. Y a Río revuelto, ganancia de gandallas.

Por eso no hay dirigencia nacional. Por ello en las entidades están tomados del chongo. Por todo lo anterior no hay dos ni tres, sino seis y ocho grupos. La Onda Grupera. Ingrediente fatídico, exterminador de todo ideal en construcción. Morena no termina de construir ni siquiera sus cimientos, y ya se habla del derrumbe. Caos, anarquía…huérfanos de liderazgo. ¿Por omisión o comisión?

¿Dónde está el líder? AMLO creó el Movimiento de Regeneración Nacional, porque el PRD y coaligados ya le quedaban chicos. Su “movimiento” adquirió certificado de nacimiento como partido. Lo colmó de bendiciones, alimentó como buen padre y consintió su desarrollo. Pero no ascendió a partido, pues lo mantuvo sometido al régimen de líder único, omnipotente y omnipresente.

CANDIDATOS YA, A LA VUELTA DE LA ESQUINA
Su silencio partidista –“ya no pertenezco a Morena, sino al pueblo de México”-, no fue atendido ni entendido. Incompresible frase para muchos, pero certera en los hechos. ¡Excelente!, pensamos convencidos; ¡Perversidad!, insinuamos también. ¿Morena le quedaba chico y su Megalomanía llegaba al extremo? Podría ser. Todo cabe en el subconsciente.

No manda línea abierta para renovar dirigencia. Pero allá, en la secrecía de Palacio Nacional, hace guiños a sus lealtades. Piensa a futuro y empuja a Muñoz Ledo, para construir un verdadero partido de largo alcance, de visión histórica; piensa en el corto plazo también, y para ello está Mario Delgado. Ambos escenarios le son favorables. Como sea gana. Estratega por naturaleza.

Sea como fuere, AMLO seguirá en el poder. La política es lo suyo. Hace amarres en la cúspide. Mantiene en suspenso a liderazgos. Deja que todos se muevan. Les permite exhibirse. Que muestren sus cartas. “Todos tienen derecho a expresarse con libertad, pero yo soy el que toma la decisión final”. Así lo entienden todos… y se cuadran. Huérfanos de iniciativa y valor.

Parece interesarle el partido, pero no más que su liderazgo. Mide su fuerza, muestra el músculo. Con o sin Morena, yo soy el Poder. Con o sin el Poder, yo soy AMLO. Tiene al partido en suspenso. Su silencio hace ruido. Los que están cerca, escuchan lo que no dice. Los de a pie, confían esperanzados. Sus devotos se entretienen convencidos, los “liderazgos” se asumen.

¿QUIEN PARA CAMPECHE? PREGUNTA SIN RESPUESTA AÚN
Llegamos a tiempos cruciales. Es hora de enviar señales y de apretar tuercas. Sabe cómo están las cosas en Campeche. Conoce a su gente, a quienes se la rifaron con él. A los 10 años de dejar al PRI, se convirtió en el líder nacional de PRD. Vino a Campeche en aquel parteaguas de 1997. Caminó con Layda y protestó por el fraude. Si. Sellaron con sangre su amistad.

Hace 15 días (13 de septiembre) cruzaron piropos. -Sólo cada 100 años nacen líderes como tú-, le dijo la alcaldesa de “Álvaro Obregón”. AMLO devolvió cortesía: -Me da mucho gusto que esté Layda con nosotros, a quien le tenemos toda la confianza y sabemos de sus convicciones-. En Campeche se soltaron gruesas de voladores. Replicaron campanas. Irradiaron felicidad.

“Todos los caminos conducen a Layda”, insisten los corifeos. Pero AMLO es astuto, sagaz, hábil para manejar lo mediático. Necesita más de una carta para negociar, por dentro y por fuera. Hace cálculos. Sabe que necesita de aliados. En Poder Legislativo Federal y entidades federativas. Mira el tablero y planea su próximo movimiento. Vio la debilidad del adversario.

Recuerda entonces sus orígenes, con el PARTIDO DEL TRABAJO de hace 20 años: “…esta organización política y social que me ha respaldado en tres campañas hasta ahora: en el año 2000 cuando participé como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de México y en el 2006 y en el 2012, cuando fui candidato a la Presidencia de la República”. Lo dijo en su registro presidencial en 2018

¿Habrá llegado la hora de devolver las lealtades? Abusados. Quien suelte los voladores antes de tiempo, tendrá que recoger las varas…

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