¡NO!, a la intervención norteamericana en México

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¡NO!, a la intervención norteamericana en México

Foto: France 24

RELACIONES EEUU-MÉXICO; UN POCO DE HISTORIA

PINTO MI RAYA

Roger E. Cornelio Sosa

La detención del Gral. Salvador Cienfuegos hay que verla desde la óptica geopolítica. Tiene que ver, en todo, con el interés de Norteamérica por mantener su hegemonía (bota al cuello) sobre nuestro país. Así fue ayer, así hoy y tal vez mañana. “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de EEUU”, es una frase atribuida a Porfirio Díaz y que hoy queda como Anillo al Dedo. Veamos.

Decíamos en entrega anterior que la historia no miente. Un ejemplo: en 1823 el presidente norteamericano Santiago Monroe, resumió la doctrina que lleva su apellido en tres puntos: NO a cualquier futura colonización europea en el Nuevo Mundo; abstención de los Estados Unidos en los asuntos políticos de Europa; y NO a la intervención de Europa en los gobiernos del hemisferio americano.

Aclarado, entonces, que “América es para los americanos”, Estados Unidos se adueñó de las decisiones, vida y destino de todo el continente. En nuestro país tuvo que ver con la corrupción de Santa Ana para adueñarse de Texas, California, Nuevo México, La Mesilla y demás; los gringos, no hay que olvidarlo, izaron su bandera en 1847 en Palacio nacional. Hecho denigrante que NO se olvida. ¡Pufhhh!

Su intromisión la vemos después en el apoyo a Porfirio Díaz para derrocar al gobierno interino de Sebastián Lerdo de Tejada en 1876. Asumen papel preponderante en 1910 dotando de armas a los revolucionarios en contra del propio dictador Díaz. Y el célebre embajador Henry Lane Willson aparece en escena en 1913, para estimular el asesinato de Madero y encumbrar al “Chacal” Victoriano Huerta.

LA SECUENCIA. DONALD TRUMP, ¿AMIGO DE MÉXICO?
Apenas el mes de julio ppdo., durante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la Unión Americana, el magnate Trump calificó a nuestro mandatario como un “buen hombre” y “amigo mío”. Obvio, amén de los fieles seguidores de lealtad a ciegas, muchos nos negamos a creer esta cínica burla. Inclusive el primer ministro de Canadá Justin Trudeau, declinó participar en esa farsa contra México.

Por otra parte, desde la llegada en julio de 2019 del Embajador Christopher Landau, se encendieron las luces en ámbar. México arqueó las cejas. La especialidad del enviado no era la diplomacia, sino son los litigios de apelación desde firmas transnacionales. A eso vino, a promover juicios y sobreproteger las inversiones norteamericanas. Al costo que fuera, sin regateo. La encomienda es muy clara.

Así, su diagnóstico un año después -junio de 2020- fue lapidario: “No les puedo mentir; tampoco les puedo decir que es un momento oportuno para invertir en México. Sí se ven cosas muy desalentadoras para la inversión extranjera, y en varios sectores hemos visto cosas preocupantes”. La red de espionaje funcionaba a todo ritmo. Instruye además en política migratoria mexicana. Estamos de rodillas.

El servicio de inteligencia de USA -según el analista Franco Quintero Mármol-, calculó la estrategia para justificar su intromisión. Se hacía necesario el debilitamiento de las instituciones de seguridad mexicana, para poder influirlas en gran escala. Inició la cruzada en medios de comunicación: “Estado criminalizado”, “Alianzas entre grupos terroristas”, “El cartel de las fuerzas armadas”, etc.

FUERZAS ARMADAS, EN GUARDIA POR LA SOBERANÍA NACIONAL
La Misión de la Secretaría de la Defensa Nacional no tiene interpretaciones: organizar, administrar y preparar al Ejército y la Fuerza Aérea, para defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación; así también, para garantizar la seguridad interior y para auxiliar a la población civil en casos de desastre y la reconstrucción de zonas afectadas. Siempre leales a México. Incuestionable.

Es un orgullo contar con una Fuerza Armada “…polivalente, ligera, flexible, de gran movilidad táctica y estratégica (…) con capacidad de respuesta, de sólida moral, principios disciplinarios y arraigada vocación de servicio. Dispuesta a hacer frente a amenazas externas e internas”. Por mucho, es la institución más respetable de los mexicanos. A mucha honra, y va en prenda mi cara y pecho.

El investigador Alejandro de la Fuente Alonso, en su estudio “Misiones de las fuerzas armadas en el estado mexicano”, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, destaca que “…no son una excepción de la sociedad; son parte de la misma, integran la sociedad y su misión es la defensa de la sociedad en la que están integradas”. Nosotros somos ellos; ellos somos nosotros, pues.

Sobre la detención del Gral. Cienfuegos, algunos no han logrado dimensionar la gravedad del hecho para la soberanía del País. La SEDENA, como la SEMAR, son las áreas de seguridad más importantes de la nación. Si alguien se infiltra en nuestra inteligencia militar, adiós; estamos fritos. Quedaríann al descubierto las debilidades castrenses. La información es poder. Eso lo saben los gringos. Y todo el mundo.

LA ADVERTENCIA HOY ES PARA TODO MÉXICO; NO NOS ENGAÑEMOS
Sea culpable de Narcotráfico o Lavado de dinero, Salvador Cienfuegos representa un eslabón en la cadena de mando. Se cuadra sólo ante el presidente López Obrador, quien es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Si USA tenía elementos que lo inculpaban en algún delito, primero debieron informar a AMLO; el respeto es el principio primigenio de una relación bilateral. No hacerlo es violatorio. Descarada intromisión.

¿Qué resta esperar? Mucho y grave. Allá están, en EEUU, Joaquín “El Chapo” Guzmán, Genaro García Luna y ahora Salvador Cienfuegos. Materia prima para desnudar a la nación. Información privilegiada que, a través de la CIA, FBI y DEA, podría ser utilizada para socavar la soberanía mexicana. Con los tres detenidos, el vecino acumula peligrosamente más ventaja sobre México; sobre nuestra soberanía y el presidente.

¿Quiénes más están en la lista? ¿Los militares de mayor rango que trabajaron con Cienfuegos? ¿Los titulares de las zonas militares dispersos en territorio nacional? ¿Dónde están las pruebas? En esta lógica, el sólo hecho de haber liberado a Ovidio Guzmán “El Chapito” y saludar a la mamá del Capo, ¿hacen sospechoso a nuestro Jefe de la Nación? Tienen ellos la sartén por el mango. Aliviados estamos.

Definitivamente, información es poder. Norteamérica no respeta a México, ergo, no debimos confiar nunca más en ellos. ¿Qué hace el embajador Christopher Landau mostrándose en Ciudad del Carmen, capital petrolera de México? ¿Qué investiga? ¿Monitorean sus movimientos los del área de inteligencia de México? El diplomático concentra más información clasificada de su anfitrión. Abusados.

La historia se repite. La doctrina Monroe -América para los americanos- sigue en marcha. Los tiempos y nombres cambian, las agresiones e intereses no; son los mismos de hace 200 años. Recordemos que en 1913 auspiciaron la “Decena trágica” en la Ciudadela. Hoy no está Henry Lane Willson, pero Christopher Landau cumple su encomienda. Vaya cosa. La bota norteamericana sigue en el cuello mexicano. Al tiempo…

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