La irresponsabilidad que mata

Vistas: 262
La irresponsabilidad que mata

Por Nine Méndez.

Foto ONU MujeresRotmi Enciso

El Gobierno de la República encabezado por Andrés Manuel López Obrador canceló los recursos para las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en las entidades con mayor registro en el país, pese a que, en los cinco primeros meses del año, según datos aportados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se incrementaron en un 52% los delitos registrados como violencia de género.

Esto ocurre en un escenario en el que el mismo Presidente de México no ha, siquiera, mostrado empatía con el tema de las violencias de género en nuestro país que ha provocado la muerte de cientos de mujeres.

El 6 de mayo pasado, Andrés Manuel López Obrador afirmó que durante el confinamiento durante la pandemia, las violencias de género no habían repuntado, y sustenta su dicho en las denuncias como único instrumento de medición. La organización civil y especialmente los grupos feministas rechazaron tajante dicha aseveración.

Cifras proporcionadas por la SESNSP evidencian que en el 2019, las entidades con mayor número de casos de feminicidio fueron: Veracruz, Estado de México, Ciudad de México, Nuevo León y Puebla.

En el periodo de enero a mayo del 2020, se registraron 35 casos de feminicidio en Veracruz, 30 en Nuevo León, 29 en Ciudad de México, 28 en Puebla, 22 en Jalisco, cinco en Nayarit y tres en Zacatecas. En todas ellas se canceló totalmente el presupuesto destinado para las AVGMs. Otras entidades afectadas son Quintana Roo y Tlaxcala que sufrieron recortes en el mismo tenor.

Tomando en cuenta que México es un país en donde en promedio son asesinadas 10 mujeres al día y cuatro de cinco sufren algún otro tipo de violencia, sea física o sexual, resulta escandaloso e irresponsable, disminuir los recursos para la atención de este flagelo.

Las organizaciones de la sociedad civil, quienes son las verdaderas responsables del avance en materia de protección a los derechos humanos de las mujeres y por supuesto, del derecho de éstas a una vida libre de violencia, han manifestado una y otra vez su preocupación y rechazo a esta medida, y han conminado a un análisis serio y debidamente sustentado de las políticas para la protección de las mujeres; aún no hay respuesta del Ejecutivo.

Lo trágico es, que una vez, el Gobierno cierra los ojos y bloquea el fluido de recursos para atender un problema serio como es la violencia de las mujeres.

Si bien el feminicidio es la máxima expresión de la violencia contra las mujeres, están las otras no menos grave como la violencia sexual, la trata, la exclavitud sexual y laboral, las agresiones físicas por razones de género, la violencia política y comunitaria, la institucional, entre otras.

Tema aparte es también el hecho de la necesidad de transparentar los recursos destinados para las instituciones encargadas de prever, atender y erradicar la violencia de género, así como eliminar la corrupción, el clientelismo y el uso partidista de éstos.

También lo es, el hecho de la necesidad de hacer una revisión del sistema de justicia, que no representa por el momento una protección eficiente a las mujeres que se atreven a denunciar y que derivan, muchas de las veces, en feminicidios.

Un Estado incapaz de defender de la violencia a las mujeres y niñas, que representa más de la mitad de su población, es un Estado omiso, irresponsable y permisible.

0 0

Deja un comentario