La (des)protección de la infancia en México. Pedofilia, abuso y asesinato.

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La (des)protección de la infancia en México. Pedofilia, abuso y asesinato.

Por Nínive García Méndez

Hace unos días fue detenido Luis Alonso “N”, jefe de Recursos Humanos de la Dirección de Seguridad Ciudadana de San Luis Potosí. Sí, de Seguridad Ciudadana. El funcionario de tal “ilustre” dependencia, fue hallado el 26 de julio pasado en un auto, con una niña desnuda que aseguró fue tocada debidamente  por este sujeto.

Los delitos que la fiscalía tendrá que probar son los de tentativa de abuso sexual y corrupción de menores. En este tenor se prevé una debida y correcta integración de la carpeta de investigación y que el primer respondiente, haya obtenido la información necesaria y recabado las pruebas iniciales para que, el presunto responsable, pueda ser vinculado a proceso.

Un día después de este hecho, en el estado de Morelos, fue hallado el cuerpo desnudo de una  menor de cuatro años, en un terreno baldío. Su asesinato se sumó a 12 más ocurridos violentamente en ese territorio.

En 20 de julio, una niña de nueve años fue raptada en Zacatecas y hallada muerta. Su nombre era Juana y su cuerpecito fue abandonado en un lote baldío con evidencia de abuso sexual; le destrozaron el rostro.

En Tamaulipas, tres días atrás, el 17, una pequeña de siete años fue hallada en su recámara con varias puñadas y degollada; hay presunción de violación.

Un día antes se activó la Alerta Ámber en Juárez, Nuevo León, por la desaparición de Ana Lizbeth de ocho años de edad. Un día después su cuerpo fue encontrado en un lote baldío.

Estos son algunos casos, pero todos los días, niñas y niños desaparecen de su hogar o son arrebatados a sus padres.

Además, durante el confinamiento que se ha tenido en México por la pandemia del Covid-19, muchos han sido abusados física, sexual y emocionalmente por algún integrante de la familia.

La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) había informado a principios del presente año que tan solo en el sexenio de Enrique Peña Nieto se reportaron más de 4,900 desapariciones de menores y adolescentes, de los que 3,067 fueron niñas.

Y llenaríamos todo este espacio mencionado casos y cifras de organismos como la ONU y la sociedad civil que documentan los casos, pues las desapariciones y asesinados de niñas y niños es una constante.

Con el caso del funcionario de Puerto Vallarta, una vez se pone en evidencia tres problemas graves que aquejan a México: la pedofilia, las violencias en contra de niñas y niños, y el hecho que desde las esferas del poder se participa en delitos que atentan contra los pequeños. La niñez mexicana no está salvo.

Uno de los casos más sonados en nuestro país fue precisamente el de Succar Curi, que salió a la luz pública en el 2003, quien fue acusado de trata de personas y de tener una red de pornografía y prostitución infantil. En ese entonces se dijo que este sujeto contaba con protección proveniente de la política. Incluso que muchos servidores públicos y funcionarios (entre ellos legisladores) acudían a sus fiestas y participaban del abuso de menores. Se suman a lo anterior los casos de pederastia cometida por sacerdotes y maestros.

Lo que ha quedado evidenciado es que desde hace décadas México se caracteriza por ser un país en donde las violencias afectan a grupos en situación de vulnerabilidad, principalmente a niños y niñas, personas con discapacidad, mujeres, mujeres indígenas.

Estos casos y estas noticias son tan comunes, que las publicaciones de desapariciones se ha convertido una constante, pero sin resultados reales.

El Estado no ha podido o no ha querido garantizar la protección de niños y niñas, y lo más grave es que son los mismos servidores públicos quienes han participado de esta situación. La trata de infantes y de mujeres, así como la pornografía infantil y la esclavitud sexual, son los negocios del crimen organizado más redituables del mundo y del país mexicano, robustecido por la corrupción e impunidad que imperan en este país, y protegido desde las altas esferas del poder.

El caso de San Luis y los violentos asesinados de las niñas que han ocurrido, no pueden ni deben quedar impunes. El problema es que esta nación lo más importante hoy en día es contrarrestar las acciones de quienes hoy gobiernan y los enfrentamientos políticos. La sociedad, y específicamente la población en condiciones de vulnerabilidad y las víctimas, están en el último lugar de importancia.

Este país, dista mucho de ser democrático, pues no se puede llamar democracia un país en donde las políticas de protección a la sociedad, cuya encomienda es primordial, han sido fallida desde hace muchos sexenios.

También, hay que reconocer, que la impunidad en la que prevalecen muchos de los crímenes cometidos en contra de la infancia mexicana quedan solamente archivados, no existe justifica para las víctimas y se viola el principio de convencionalidad constitucional. México, es uno de los países más peligros para las mujeres, niñas y niños.

CHORRITO DE TINTA:

El caso del  médico Gerardo Vicente Grajales Yuca, detenido en Chiapas por abuso de autoridad, fue atraído por la CNDH, tras la denuncia de la familia ante este organismo, por la presunta violación a sus derechos.

La detención ocurrió tras la muerte del ex diputado Miguel Arturo Ramírez López, quien era atendido por el galeno. Desde que inició la pandemia los trabajadores de la salud han expresado que han sido insuficiente los insumos para la protección y atención de los pacientes, así como la insuficiente infraestructura que se ha tenido en los estados con mayor número de casos.

También está el hecho de robo de insumos de protección y médicos para la atención de personas con Covid.

El médico ha tenido apoyo de sus colegas y también de particulares. No es difícil pensar que sí hay abuso de poder, pero éste podría no provenir del galeno que ha estado en la línea de batalla durante la pandemia.

Foto redes sociales

Información del Autor

Nínive García

Nínive García Méndez nació en Villahermosa, Tabasco. Fue corresponsal de La Crónica de Hoy en Campeche, además de que ha trabajado en otros diarios de Chiapas y de la Península como Novedades de Q. Roo, de Campeche y Mérida; y Por Esto! Es miembro fundador del Semanario Péndulo, en Cancún y del periódico del mismo nombre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde fungió como Subdirectora. Ha colaborado para algunos noticieros nacionales de manera esporádica. En la televisión campechana fue titular de un programa de opinión y otro enfocado a difundir el trabajo de las mujeres en diferentes ámbitos. Trabajó 10 años en el periódico Crónica de Campeche donde fue reportera, editora, jefa de información y de redacción. Ha escrito relatos en semanarios y revistas locales, así como en medios virtuales. También ha trabajado y colaborado con organizaciones de la sociedad civil en pro de los derechos de las mujeres como el Observatorio de Violencia de Género de Campeche, Red de Mujeres Indígenas y Red de Hombres y Mujeres por una Opinión con Perspectiva de Género
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